16/1/12

De nuevo: Definición de amabilidad.


Citarse a si misma, repetirse ni está bien visto ni es interesante. No obstante al retomar el blog, me apetece hacerlo tal cómo lo inicié, con la definición y reflexiones acerca del concepto que aquí nos ocupa.

Cuando nos referimos a una persona  amable confundimos a menudo la amabilidad  con actitudes como la cortesía, la buena educación, la formalidad.

Ser amable significa ser digno de ser amado,  debido al firme y constante deseo de la persona de dar, respetar, valorar, considerar a los demás, aceptarles, procurar su felicidad, alegrarse con sus éxitos, sobre todo de una forma desinteresada. Por supuesto incluye una actitud afectuosa y complaciente pero va mucho más allá. La amabilidad es una actitud constante, una manera de vivir la vida, en la que la alegría y la felicidad ajena se vive como propia y por tanto se procura generarla en todo momento.
La cualidad  humana de ser amable, es decir  digno de ser amado, ha sido objeto de reflexión desde siempre. Es en nuestro actual mundo materialista, en el que aparentemente se precisan  otros valores para la supervivencia, que pierde "actualidad".

En todas las tradiciones religiosas la amabilidad es considerada como una de las principales virtudes o perfecciones.

Los filósofos griegos en Occidente y escuelas filosóficas como el budismo en Oriente le dieron una importancia principal. 

Según el libro dos de la Retórica de Aristóteles es una de las emociones,  la cual definió como  ser de "utilidad hacia alguien en necesidad, nada a cambio, ni por la ventaja del ayudante, sino para la persona ayudada."

Cito al escritor estadounidense Henry James (1843-1916): Hay tres cosas importantes en la vida: ser amable, ser amable y ser amable. 

En un estudio realizado en 37 culturas de todo el mundo, 16000 persones fueron interrogadas respecto a la característica que más valoraban en su pareja. Sin distinción de género, hombres y mujeres pusieron en primer lugar la amabilidad (seguida por la inteligencia).

La amabilidad es pues aquello que más valoramos de una persona, que más nos aporta, que más nos une, que más deseamos, que nos hace más felices...

Y, actualizando el tema y generalizandolo  a más de un individuo, a un grupo de personas que toman decisiones, por ejemplo: amabilidad es garantizar un sistema de sanidad y de educación de calidad para todo/as recortando los propios privilegios (de los que deciden) en primer lugar...

3 comentarios:

Carola Schmidt dijo...

Una respuesta amable y afable es siempre agradable y además puede apagar el furor. Ser amable forma parte del arte de vivir que se manifiesta con excelencia en la pluralidad de las acciones buenas. Este blog me resulta muy amable y me recuerda a un libro que me gustó mucho y creo que encaja muy bien en esta introducción filosófica. Es el "Pequeño tratado de las grandes virtudes" de André Compte-Spontville. Muchas son pues las buenas acciones que se pueden ir planteando en este blog.

Carola Schmidt dijo...

Una respuesta amable y afable es siempre agradable y además puede apagar el furor. Ser amable forma parte del arte de vivir que se manifiesta con excelencia en la pluralidad de las acciones buenas. Este blog me resulta muy amable y me recuerda a un libro que me gustó mucho y creo que encaja muy bien en esta introducción filosófica. Es el "Pequeño tratado de las grandes virtudes" de André Compte-Spontville. Muchas son pues las buenas acciones que se pueden ir planteando en este blog.

Rita Argilaga Adam dijo...

Gracias Carola por tu amable comentario. No conozco el libro al que haces referencia pero lo buscaré.
Suena bien.